Errores de un coach por Rodrigo Ovide

El entrenador de pádel te explica cuáles son esos «fallos»

Realmente el ser profe o coach es un arte, y cualquier arte se aprende solamente con la práctica. Y claro, para practicar tendrás que cometer “errores”. Lo pongo entre comillas porque estoy convencido de que más que un error lo que se nos presenta es feedback. Es decir que cada “error” es una indicación de donde puedes mejorar.

Cometer “errores” no significa que eres un profe/alumno o coach malo, al contrario, te abre las puertas a la oportunidad de ser mejor. Todos estamos aprendiendo y una parte del aprendizaje es desarrollar la capacidad de admitir y abrazar tus “errores”. Los habrá, es natural, es humano. La clave está en cómo respondes.

Es importante para tu crecimiento que reconozcas, aceptes y aprendas de tus “errores”. Cometer un error no es el fin del mundo y tu próximo error no será el último.

Recordamos que:

  • No son solo errores, son feedback.
  • Cometer “errores” te da la oportunidad para mejorar.
  • Habrá “errores”, es natural, es humano. La clave está en cómo respondes.

ERRORES DE UN COACH

Error Número 1. No compartir las intuiciones sutiles.

La intuición sutil es aquello que percibes y que apenas puedes sentir o ponerlo en palabras. Es más sutil que una intuición normal que puedas tener. La mayoría de los coaches esperan demasiado tiempo en compartir esta sensación porque no quieren equivocarse o desviar al jugador/alumno innecesariamente. Supéralo. Crea con tu jugador la clase de relación en que puedas compartir este tipo de sensaciones.

Error Número 2. Hacer demasiado ruido.

Algunos coaches son demasiado ruidosos, no sólo con la voz o en decibelios, sino emocionalmente necesitados, absorbentes, ansiando que el jugador prospere. Entran en competición con él por el espacio y la energía durante los entérenos o charlas. Estos coaches experimentan frustración y perdida de jugadores. La solución es dejar que el jugador sea como es y disfrutarle como tal y no utilizarlo para validar tus propias expectativas.

Error Número 3. Dar consejos demasiado pronto.

Cuando SABES que tienes el consejo perfecto para tu jugador y sientes la necesidad de interrumpirle y compartirlo, probablemente tu consejo no será escuchado apropiadamente. Recuerda, los jugadores necesitan compartir primero, (ser escuchados) antes de estar abiertos a consejos y soluciones.

Pregúntate a ti mismo: ¿Por qué estoy tan ansioso por dar consejos, sugerencias y soluciones? Este es un gran problema en los coaches de hoy en día.

Error Número 4. Perseguir al jugador por laberintos.

El jugador le presenta al coach una variedad de caminos por donde empezar a andar. El truco está en no entrar disparado por el primer sendero que te presente o por el que tu veas por donde puedes ir.

En vez de intervenir demasiado pronto, espera, observa y escucha más hasta que aparezca un lugar muy poderoso donde hablar (puede ser un golpe, una jugada, un momento o unas palabras de ánimo).

Sabrás que es lo correcto, porque el jugador lo sentirá y pedirá mas de eso para repetirlo.

Error Número 5. Trabajar con el jugador equivocado.

No serás bueno con todos.

No trabajes con jugadores que estén en un plano muy diferente al tuyo, que no te entiendan ni se beneficien de lo que les ofreces o que no estén entusiasmados ni motivados. No trabajes con quienes tienen necesidades que se escapan de tu formación, pericia, experiencia o intereses. Siempre ten a mano otros profes a quien poder derivar estos clientes.

En resumen, ser entrenador es mas complicado que solo tirar bolas y hacer correcciones con estilos conductistas, es escuchar, observar en silencio, es ser uno mas del equipo sobre todas las cosas.

Habrá muchos partidos y momentos complicados por no decir la mayoría o todos, donde no se puede jugar o brillar como se lo espera.