La profesionalización llega hasta los banquillos

Hasta no hace mucho tiempo la figura del entrenador no existía en el mundo del pádel, pero la constante evolución de este deporte y la mayor profesionalización de los jugadores, ha hecho prácticamente obligatorio contar con un “míster” en los banquillos.

Sin títuloHace algunos días el diario deportivo Marca y bajo el título “Trabajando con el enemigo”, hacía referencia a este hecho y a la peculiaridad de que un mismo entrenador pueda ser el responsable de las “tácticas” de dos o más parejas.

Fueron Juan Martín Díaz y Fernando Belasteguin prácticamente los pioneros en este sentido, de contar con un entrenador que les acompañara en los torneos.  Hoy esa figura es habitual, incluso entre las parejas de menor ranking que acuden a los torneos con su cuerpo técnico.

En el artículo de diario Marca se menciona que «en la actualidad la mayoría de parejas de élite o aspirantes a ella cuenta con un cuerpo técnico formado normalmente por entrenador y preparador físico. Sin embargo, al no haber aún muchos técnicos de algo nivel disponibles -la mayoría son grandes jugadores retirados y el deporte es aún joven- se da una circunstancia curiosa: no son raras las parejas, incluso líderes, que comparten entrenador».

Se citaba como ejemplo al marplatense Leo Padovani quien lleva la preparación de dos parejas ‘top 10’: Juan Martín Díaz – Cristian Gutiérrez y Seba Nerone – Fede Quiles.

También el caso de Severino Iezzi quien hasta hace pocos días dirigía a Matías Díaz-Maxi Sánchez y Matías Marina-Alex Ruiz. O el ex jugador Gustavo Pratto que entrena a Lamperti-Mieres y hacía lo propio con Diego Ramos y Adrián Blanco (hoy separados).

Pero hay muchos más ejemplos como el de Horacio Alvarez Clementi que dirige a Maxi Grabiel – Ramiro Moyano y Willy Lahoz-Aday Santana. También Ramiro Choya que lleva a Paquito Navarro-Sanyo Gutiérrez y a Ernesto Moreno-Pedro Alonso Martínez.

Padovani

El planteo del diario deportivo iba dirigido a la posibilidad de que se midan dos parejas dirigidas por el mismo técnico. En ese sentido Leo Padovani dijo que si bien aún no le ha ocurrido este año, «si se diera esa circunstancia no coachearía a ninguno, ni me sentaría en la silla durante el partido», algo que habitualmente hacen todos los entrenadores.

Severino Iezzi: caminamos hacia la exclusividad

Quien sí ha tenido que sufrir en carne propia esta situación fue el entrenador argentino Severino Iezzi, quien en el Master de Barcelona sufrió desde el palco el duelo en el que Matías Marina y Alejandro Ruiz eliminaron a sus “compañeros de entrenamiento” Matías Díaz y Maxi Sánchez.

Iezzi dijo que “tal vez el titular de Marca haya sonado violento, por lo de trabajar con el “enemigo”, pero no nos podemos ofender porque es la realidad. Creo que el pádel está caminando hacia la exclusividad en este sentido, que cada pareja tenga su propio entrenador. Eso lo intentamos con Matías Díaz y Cristian Gutiérrez en 2013 pero era muy difícil, además no se pagaba lo mismo que ahora”.

El entrenador, que ahora dirige únicamente a Díaz-Sánchez como pareja y luego a otros jugadores de manera individual, explicó que “lo difícil en manejar casos en los que una pareja pueda significar una amenaza para la otra porque viene subiendo en el ranking”.

“Los jugadores nos han dado un lugar y ahora viene el siguiente paso que es el ser exclusivos”, agregó.

alvarez

Alvarez Clementi: es difícil solventar los gastos

Otro de los que vive una situación similar es Horario Alvarez Clementi, quien también achacó al tema económico la necesidad de compartir entrenador. “Actualmente nuestra profesión no permite que los jugadores puedan solventar los honorarios de un entrenador de forma exclusiva, salvo algunos casos en concreto”, señaló.

“Lo positivo de trabajar con varias parejas es que durante los entrenamientos se pueden aprovechar las virtudes de unos y de otros, ser más competitivos y crear un buen núcleo de trabajo”, agregó.

Dijo que en su caso particular, llevando hasta tres parejas del circuito, todo está muy claro. “Desde el principio he dejado clara la situación antes de empezar a trabajar con ellos y por eso nunca he tenido inconvenientes. Tal vez no es la situación ideal, pero insisto que se puede compatibilizar”.

Consultado si se diera el caso de un enfrentamiento entre sus parejas, Alvarez Clementi destacó que “en ese caso, sabiendo que se pueden enfrentar, cambiamos la preparación de la semana previa al torneo, no coinciden en entrenamientos y a la hora del partido yo no me siento en ningún banquillo”.

Lo que está claro es que el campo se va expandiendo y cada día son más los entrenadores de pádel que acuden a los torneos, fortaleciendo un área de trabajo primordial en todo equipo.