Pablo Lima: «Volveré a por todas en 2016»

Dicen que la vida es un equilibrio. Y es cierto que en ocasiones el camino se llena de piedras en el momento más dulce…

Pablo Lima. Imagen / Asics.

Hablamos con Pablo Lima en una conversación telefónica en Nochebuena.

Él y su mujer Paula Miranda, deberían estar en la exótica Tailandia donde tenían previsto pasar unas más que merecidas vacaciones, pero el destino adverso los dejó en tierra. El cirujano que lo operó, el doctor Monlau, bromeó tras la intervención con el frustrado viaje. Y el propio Lima dijo entre risas, que en vez de decorar la casa de Navidad, tendrían que adornarla con motivos del país del sureste asiático y poner bien alta la calefacción para olvidar que no están allí.

Esta noche la pasaron junto a su familia canina en la intimidad de su residencia de Barcelona. A Paula le tocó hacer de anfitriona ya que la escayola y los puntos apenas permiten al número dos poder moverse.

“Aún así, como afortunadamente él es zurdo y la fractura es en el brazo derecho, ya va retándose a sí mismo planeando las cosas que podrá hacer con su izquierda…” nos dice su mujer.

Operado del radio en el brazo derecho este martes

El martes pasado se sometió a una intervención quirúrgica de 90 minutos de una fractura de radio. La operación salió según lo esperado, el doctor se encontró con una fractura “limpia” dentro de la gravedad. El próximo martes 29 le quitarán la escayola y ganará más movilidad, aunque volver a tocar la pala no será posible hasta el mes de marzo.

Mucho tiempo de espera para alguien que es un luchador y competidor nato. Aunque el brasileño, no se cansa de repetirnos, no quiere que se le tilde de desvalido…

 “No soy un pobre inválido, son cosas del deporte y volveré a por todas”.

En su batalla, no se siente solo. Tiene el apoyo de todo su equipo, encabezado por Fernando Belasteguín, que sigue pendiente de su estado desde su Pehuajó natal. Desde la ciudad condal lo cuidan también Miguel Sciorilli, Marcela Ferrari y su querido preparador físico Tony Martínez, un apoyo no sólo a nivel personal, sino profesional.

Él estuvo al lado de Pablo en su recuperación durante los meses de enero hasta junio avanzando juntos día a día. Y lo volverá a hacer. Por eso cuando el brasileño abrió los ojos en el hospital tras la operación y lo vió allí, sonrió en lo más profundo y le dijo: “ya te he fastidiado las fiestas…”

La maldición del Master Final

Por teléfono se le nota ahora más aliviado aunque la resignación es notable. La maldición del Master sigue persiguiendo al de Porto Alegre. El pasado año causó baja por otra lesión en el abductor que le impidió jugar su último partido con Juani Mieres tras seis años juntos. Este año el recuerdo del Master, junto a Belasteguín, también es amargo.

Jornada de semifinales, set arriba, 40 iguales del segundo…olor a break a Díaz- Sánchez… Estaban acariciando la clasificación para la final del master. Venían con ganas tras haber perdido el invicto ante Gutiérrez- Mieres….Cuando de repente, esa entrega en cada punto, ese querer barrer el fondo de la pista como si fuera el último partido de su vida, le trajo, una nueva lesión.

De la manera más injusta Pablo acabó la temporada como la empezó, con una lesión. En el primer master del año en Barcelona se lesionó el hombro en semifinales ante Díaz- Navarro. Pero el deporte es lo que tiene. Te da las alegrías más gratificantes pero también te las quita de un plumazo.

A pesar de ello tiene motivos para sonreír. Ha conseguido algo que pocos pensaban. Una sinergia casi perfecta junto a Bela que les ha hecho imponer su ley esta temporada. 11 títulos al lado del líder del ránking.

Cuando Lima regresó en Río Gallegos a competir junto al número uno, tuvo que luchar contra una presión que supo gestionar para sorpresa de muchos. En su ausencia, Fernando Belasteguín había ganado dos torneos consecutivos junto al “mago” Guillermo Lahoz. Si con él no ganaba, todos iban a apuntar a él como culpable. Y lo supo gestionar y no pararon de ganar hasta este reciente Master Final. Algo digno de todos los elogios. Porque Pablo Lima se deja la piel y el alma en cada entrenamiento. Es un profesional que se ha juntado con otro profesional número uno 14 años. Y han hecho una temporada increíble.

En su mejor año en cuanto a trayectoria profesional, le han acompañado las lesiones. Pero como él mismo dice, “lo que no te mata te hace crecer”. Y no lo duden, el brasileño volverá a rugir y a hacer temblar a sus rivales al lado del argentino de oro.

La operación ha salido bien. Y esa es la buena noticia. Antes de colgar el teléfono nos desea Feliz Navidad y agradece las muestras de cariño que ha recibido de todos los seguidores. Seguiremos muy pendientes de su recuperación. Estamos convencidos de que lo hará con la misma entrega que pone dentro de la pista, y con esa valentía con la que se vino hace años desde Brasil, con cinco euros en el bolsillo, para intentar conquistar el mundo del pádel.

Ánimo Pablo.

Teresa Romero

Periodista experta en Pádel

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